Familias diversas

«La calidad de la relación familiar influye más en el desarrollo de los miembros de la familia que la estructura que tenga la misma». 

«La calidad de la relación familiar influye más en el desarrollo de los miembros de la familia que la estructura que tenga la misma»

Los cambios socioculturales de las últimas décadas han transformado profundamente las dinámicas o interacciones que se dan en lo que se llamaba tradicionalmente la institución familiar, así como las distintas estructuras que sustentan dichas dinámicas. Cada vez son más los modelos familiares que han ido logrando un reconocimiento social e institucional y poco a poco se van alcanzando acuerdos sobre su reconocimiento legal que van facilitando la actividad cotidiana de estas familias.

Existen numerosas estructuras familiares, entre las cuales aquellas que por el momento se encuentran con mayor prevalencia en nuestra sociedad se pueden destacar las siguientes:

  • Familias nucleares [1]: también denominadas biparentales tradicionales están compuestas por un hombre y una mujer. Es el tipo más frecuente y pueden ser con o sin hijos e hijas.
  • Familias monoparentales: constituidas por un padre o una madre, que proceden de una separación, divorcio, viudedad o modelo de madres solas. Residen, al menos, con un hijo o hija menor de 18 años y pueden estar acompañadas o acompañados de otros miembros, como abuelas, abuelos o hermanas y/o hermanos.
  •  Familias reconstituidas: familias formadas por personas que han tenido una relación de convivencia familiar anterior y que se unen a una nueva pareja, aportando o no hijos e hijas por una o ambas partes.
  • Familias adoptivas y familias que acogen de forma temporal: con hijos e hijas naturales o no, amplían su hogar con más niños y niñas.
  • Familias homoparentales: parejas del mismo sexo que pueden convivir solas, con hijos e hijas propios, concebidos a través de técnicas de fecundación artificial u otras vías alternativas.
  • Familias multiculturales: son uniones familiares entre personas que proceden de entornos culturales o étnicos diferentes y que forman la familia en el país de acogida.

 

Todos estos modelos tienen unas necesidades y preocupaciones concretas. Sin embargo, coexisten con un mismo objetivo: cumplir sus funciones básicas de apoyo al desarrollo saludable de todos sus miembros. La familia provee medios económicos, se implica en la crianza de los hijos e hijas, ofrece oportunidades educativas, asegura vínculos afectivos significativos a lo largo de toda la vida y, además, aporta un sentimiento de pertenencia a un grupo humano de intercambio y de ayuda para afrontar los problemas cotidianos. De esta manera, desde cualquier estructura familiar se entiende la tarea de ser madre y/o padre como la promoción de relaciones positivas entre los diferentes miembros de la familia, fundadas en el ejercicio de la responsabilidad parental, para garantizar los derechos del menor y optimizar su capacitación y bienestar (principios de la Parentalidad Positiva).

En este ámbito de la diversidad familiar y de necesidad de adaptación de los recursos a esa diversidad resulta también relevante concebir a la familia como un bien público que requiere del apoyo de toda la sociedad y definir un modelo claro de atención a las familias, además de considerar dicha diversidad como una riqueza social que conviene aprovechar, en lugar de ignorar o marginar. En este sentido, habrá que tener en cuenta el enfoque psico-educativo y comunitario para orientar dichas medidas y que los objetivos generales a alcanzar sean los mismos. En este ámbito las instituciones pueden resultar útiles para incorporar mecanismos de apoyo como servicios de asesoramiento locales, líneas telefónicas de ayuda y programas educativos para padres y/o para madres.

Por último, en cualquiera de los casos, en cualquiera de las estructuras cabe hacer hincapié en impulsar la conciliación de la vida familiar y laboral, fomentar servicios y entornos laborales favorables para la familia, o sensibilizar a las comunidades para que creen, entre otros recursos, redes de apoyo para las familias.

Recursos Prácticos para Familias:

[1] * Cualquiera de los modelos familiares puede tener consideración de familia numerosa si está integrada por uno o dos ascendientes con tres o más hijos/hijas, sean o no comunes, y otros casos equiparados en la ley.